¿Por qué uso IA?

AVISO IMPORTANTE

Este texto no está escrito con Inteligencia Artificial, si no por una cuestionable inteligencia humana.

Sería bastante absurdo iniciar un proyecto crítico sobre el presente intentando fingir que el presente no existe.

Un presente obsesionado con hacer las cosas más rápido. Producir más rápido, responder más rápido, comprar más rápido informarse más rápido, trabajar mas rápido y… escribir, dibujar, programar, pensar…

La IA no ha inventado esto, lo ha llevado a una velocidad bastante difícil de ignorar. Y el problema no es que una máquina pueda escribir un texto como este texto en 10 segundos. Si no que llevamos años construyendo un mundo en el que diez segundos empiezan a parecernos demasiado tiempo.

Este portal es una pequeña broma sobre eso. Es un juego y el juego consiste en utilizar las herramientas del sistema para intentar hacer algo que el sistema no tenía previsto.

No quiero destruir el capitalismo

No sabría como hacerlo.

Tampoco tengo demasiado interés en fundar un partido, escribir una constitución o convencer a nadie de que tenemos que vivir todos de una determinada manera.

Me interesa algo bastante más pequeño.

Meterme dentro del sistema, aprender cómo funciona y jugar con sus herramientas tratando que terminen haciendo cosas raras.

Orticoin utiliza el dinero, los mercados, la publicidad, la especulación, las marcas, las interfaces financieras, las métricas, los algoritmos, las redes sociale y la inteligencia artificial.. SI. Pero en lugar de utilizarlos para venderte algo, intentamos utilizarlos para construir una ficción.

Una moneda que no necesita valer nada.

Un mercado que no necesita maximizar beneficios.

Una comunidad que no necesita una empresa gestionanando nada por detrás.

Es capitalismo haciendo cosplay de sí mismo. Ahí está la gracia.

El juego consiste en cambiar las reglas

Hay una idea de Hakim Bey que me interesa especialmente, la Zona Temporalmente Autónoma (TAZ). Una TAZ no pretende conquistar el mundo para quedarse con él. Es una grieta, un espacio y un momento en el que las reglas habituales dejan de funcionar exactamente como funcionaban antes. Después desaparece.

Durante unos días, existe un camping que se convierte en otra cosa. El dinero sigue existiendo, pero pierde parte de su autoridad.

Una canción puede generar más comunidad que una campaña publicitaria y una persona que ayer no conocías puede acabar siendo un familiar.

Cuando la TAZ acaba hay cosas que desaparecen. Orticoin es un recuerdo, el souvenir que queda después.

Orticoin no es exactamente una moneda

Es una broma, un experimento para comprobar qué ocurre cuando aceptamos colectivamente que algo tiene valor.

Una moneda solo funciona cuando suficientes personas deciden comportarse como si funcionara.

El mercado es una ficción compartida que produce consecuencias reales. Aquí no intentamos esconder la ficción detrás de gráficos, números y palabras complicadas. Fabricamos un símbolo, una moneda de plástico, encima de la mesa y decimos:

Esto vale algo porque lo hemos decidido así.

Y entonces aparece la IA

La IA es especialmente interesante porque hace visible una contradicción que ya estaba aquí. Nos hemos acostumbrado a valorar las cosas por su velocidad, su rendimiento y su capacidad de ser optimizadas.

Un texto tiene que estar escrito rápido. Una imagen tiene que estar hecha rápido. Una respuesta tiene que llegar rápido. Una experiencia tiene que poder convertirse en contenido. Y ahora incluso la creatividad puede convertirse en un botón.

Generar. Publicar. Consumir. Siguiente.

Fast experience.

Y algunas cosas interesantes ocurren precisamente ahí…

en esperar,

en perderse,

en hacer algo mal,

en hablar con alguien durante cuatro horas,

en no saber qué estás haciendo,

en que una idea tarde demasiado.

Orticoin es, entre otras cosas, una pequeña defensa de todo eso.

Por eso uso IA

¿Qué puedo hacer con ella que no estaba previsto que hiciera?

Si una herramienta sirve para producir publicidad, podemos hacer publicidad que se burle de la publicidad.

No se trata de estar a favor o en contra de la tecnología. Se trata de quién juega con ella, para qué y bajo qué reglas.

Una pequeña anomalía

Orticoin no pretende solucionar nada.

No quiere salvarte del capitalismo.

No quiere sustituir al euro.

No quiere convertirse en una empresa.

Ni siquiera quiere durar demasiado.

Quiere existir el tiempo suficiente para que unas cuantas personas entren en el juego y empiecen a preguntarse por qué coño estamos haciendo todo esto.

La Anarquía Temporal de Ortigueira funciona como una ficción colectiva: cuanto más gente juega, más real se vuelve la ficción. No porque tenga una estructura oficial, sino porque empieza a producir comportamientos, conversaciones, recuerdos y comunidad.

No es dinero. Es mejor.

Porque el dinero sirve para comprar cosas. Orticoin sirve para todo lo demás.